Lo que hace que este cortijo malagueño sea uno de los mejores hoteles del mundo

2022-07-29 21:12:06 By : Ms. Alice Chen

ACTUALIDAD CIENCIA NATURALEZA TESTS EDICION IMPRESA

ACTUALIDAD REPORTAJES MULTIMEDIA EFEMÉRIDES PODCAST TESTS PERSONAJES FOTO DEL DIA TODOS LOS TEMAS EDICIÓN IMPRESA

Pulsa y descubre la foto del día completa

Periodista de Viajes National Geographic

Cuando el diseñador portugués Duarte Pinto Coelho proyectó el diseño de Finca Cortesín como un típico cortijo andaluz lleno de patios con palmeras, perfumados jardines mediterráneos y casi cuatro metros de altura en las habitaciones para soñar a lo grande, seguramente no pensó que estaba dando forma y fondo a uno de los mejores hoteles del mundo. Lamentablemente Pinto Coelho, fallecido meses después de finalizar la construcción, no llegó a ver en lo que Finca Cortesín (Casares, Málaga) se ha convertido: un refugio de buen gusto, calma y serenidad que descansa tierra adentro, aunque con vistas al mar, entre Sotogrande y Estepona.

Somos de rutas, no de rutinas. Descubre Viajes National Geographic

Un marcado carácter andaluz, esencia mediterránea y unos notables toques moriscos son algunas de las primeras impresiones que todo huésped tiene al llegar a Finca Cortesín. Pero el que es uno de los hoteles más buscados de España, y que más reconocimientos tiene a nivel internacional, es mucho más, aunque no se note. De hecho es su perfil bajo lo que más destaca entre una clientela fiel que vuelve en busca de lujo, sí, pero del discreto, del que no apabulla. Aislado del ruido y casi del mundo, Finca Cortesín ha ido escalando posiciones como la quintaesencia de la hotelería española y como un templo del buen gusto que roza la perfección.

La constante batalla contra la estandarización del lujo está más que ganada en este hotel malagueño donde la personalización, en cada detalle, es una máxima. No resulta difícil darse cuenta de que se está llegando al paraíso, y es que a través de un serpenteante camino respaldado por la ondulada Sierra Bermeja, Finca Cortesín recibe al viajero con un jolgorio de flores, plantas y un camino, no de baldosas amarillas, sino de mosaicos azules sobre blancos que enmarcan el camino hacia la entrada, todo bordeado por uno de los mejores, y más elitistas, campos de golf de España. Gracias a su estructura de típico cortijo andaluz, proyectado a lo grande pero de comedidas dimensiones, las 67 habitaciones quedan enmarcadas alrededor de dos espléndidos patios. Cada uno en su estilo, destaca particularmente uno de ellos, de inspiración morisca, color rosa intenso y un bellísimo artesonado elaborado por los mismos artesanos que restauraron la Alhambra de Granada. Es, muy posiblemente, el rincón más fotogénico del hotel.

Levantando la vista desde los patios a la primera planta, una hilera de puertas encierra las 67 estilosas habitaciones del hotel, donde se nota, y se siente, el esmero de las hermanas Ana y Cristina Calderón en el diseño de cada una. Gracias a la altura de sus techos se puede soñar a lo grande y gracias a la elegante decoración, personalizada para cada habitación, disfrutar de una habitación, diseñada, y nunca mejor dicho, para la más placentera de las estancias.

Mención aparte merecen sus baños que, alicatados de mármol hasta el techo, aportan un toque de suntuosidad a la, ya de por sí, intensa, experiencia. Los amenities, aún presentados en pequeños botecitos de plástico, son de la británica Penhaligon’s. Finca Cortesín tiene pocas, poquísimas, asignaturas pendientes, pero tal vez algunos detalles en favor de la sostenibilidad sí sea una de ellas.

En Finca Cortesín se pueden hacer muchas cosas, pero también se puede, e incluso se debe, aunque solo sea un ratito, no hacer nada y disfrutar del lujo lento que ofrece la propiedad. Afortunadamente, en este templo hotelero las instalaciones sirven tanto para lo uno como para lo otro. Con la Sierra Bermeja alzándose detrás, la propiedad cuenta con dos piscinas en el propio complejo, una de ellas reservada solo para adultos, a la que se suma una tercera perteneciente a su spa (cubierta, climatizada de estilo art déco) y otra más en el club de playa, ubicado a unos 10 minutos en un transfer que va y viene constantemente. Es este club de playa, con vistas al Mediterráneo y alma de chiringuito, aunque de formas más elegantonas, la nueva joya del hotel. Aquí se puede comer, beber o simplemente disfrutar de las deliciosas brochetas de frutas o los chupitos de zumos de fruta recién exprimida que su profesional personal acerca hasta las hamacas. Todo funciona en Finca Cortesín.

No lo parece, pero el spa del hotel ocupa más de 2.000 metros cuadrados. Este espacio, de tonos especiados y detalles rústicos, condensa las salas de tratamiento -hay de todo, desde un masaje corporal hasta un tratamiento de Ayurveda- donde también se asegura el estado de felicidad de los huéspedes. Además de su piscina, también hay un circuito de aguas para continuar con el disfrute, y que cuenta con baño de vapor y sauna, y una cueva de nieve desde donde viajar desde Málaga hasta el ártico en un viaje de ida y vuelta. Lo mismito que al nirvana.

En un lugar repleto de ensoñaciones, la de comer, y hacerlo de forma sublime, no iba a ser menos. Los restaurantes de Finca Cortesín son, como todo aquí, variados y excepcionales. REI, que sirve cocina tradicional japonesa, es la última incorporación al portafolio gastronómico del hotel y, junto al italiano Don Giovanni, con Andrea Tumbarello a la cabeza, están también abiertos también a no huéspedes, de ahí que la lista de espera de ambos sea siempre considerable.

El Jardín de Lutz, donde se sirven los desayunos y las cenas al abrigo de una preciosa glicina, homenajea la gastronomía española combinando modernidad y tradición y dando vida a platos como las ‘vieiras con calabacín, salsa Ravigote y salmorejo braseado’ o la ‘lubina al horno con sofrito andaluz y patatas marineras'. En el Bar Azul, justo al costado de El Jardín de Lutz, las noches, cóctel en mano, se alargan hasta el infinito.

Que la hotelería española soñó a lo grande con Finca Cortesín es un hecho, y que los sueños, a veces, se hacen realidad, también.

En plena Costa del Sol, este palacio de estilo italiano es la última incorporación a The Leading Hotels of The World.

Periodista de Viajes National Geographic

Las claves de la apertura del año

Hacía más de medio siglo que no se inauguraba un hotel de lujo de estas dimensiones en la capital

Periodista de Viajes National Geographic

Todo sobre el Marbella Club, el hotel que, forjado a base de historia, anécdotas y viajeros ilustres, está más joven que nunca.

Periodista de Viajes National Geographic

Montes horadados por ríos y pueblos blancos configuran el paisaje de este rincón del interior malagueño.

Apúntate a los newsletters que más te interesen y recibe gratis los mejores reportajes, fotografías y noticias cada semana en tu email.

Alimenta tu curiosidad por solo 49,95€ al año

Explora nuevos destinos por solo 49,95€ al año

Da un paso más en la historia por solo 49,95€ al año

Y disfruta de un espectacular número cada mes en tu casa

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Viajes National Geographic?